Robert Baden Powell

Robert Baden Powell

Robert Baden Powell, el gran jefe de los “boy scouts”

No fue un alumno brillante, pero destacó por su capacidad de observación. En 1876 ingresó en el Ejército británico y, tras participar en la guerra de los Boers, ascendió a general. Su manual dirigido a los exploradores militares se convirtió en libro de culto para jóvenes y maestros.

El 25 de julio de 1907, un curtido general del imperio británico acampó en la isla de Brownsea (Reino Unido) en compañía de 25 muchachos provenientes de diferentes estratos sociales. La insólita reunión de aquellos ilusionados exploradores juveniles dio origen al movimiento scout que, una centuria después, aún mantiene viva la llama de fraternidad, paz y amor a la naturaleza que su fundador prendió en sus almas.

Robert Stephenson Smyth Baden Powell nació el 22 de febrero de 1857 en Londres. Fue uno de los hijos menores de la extensa prole de H. G. Baden Powell, reverendo anglicano y profesor de Geometría en Oxford, y de su esposa, Henriette Grace.

Su progenitor murió cuando Robert tenía 3 años, y su numerosa familia quedó bajo unas acuciantes vicisitudes económicas que, sin duda, fomentaron la imaginación de los hermanos Baden Powell. Así, encontraron en la naturaleza un medio perfecto y barato para desarrollar juegos y aventuras, siendo el pequeño Robert quien más avezado se mostró en las lides de explorar territorios que diesen marco idóneo a sus actividades  veraniegas.

En cuanto a los estudios académicos desarrollados por el futuro creador del escultismo, cabe resaltar que nunca obtuvo brillantes calificaciones en su periodo escolar, aunque siempre destacó por su curiosidad desmedida hacia las cosas y situaciones que le rodeaban.

Sin embargo, en 1876 consiguió una elevada nota en el examen de ingreso para el Ejército británico, lo que le otorgó un cargo de subteniente en el 13o regimiento de húsares, una unidad acantonada en La India. Allí, el joven oficial sobresalió gracias a su vocación innata por la observación, aptitud que le condujo a dirigir, de forma eficaz, las patrullas de scouts (exploradores) que operaban en aquella zona cubierta por densas junglas y montañas majestuosas. En dicho contexto geográfico el ya respetado militar acuñó la frase «siempre preparados», uno de los lemas que le acompañarían a lo largo de su vida.

El 11 de octubre de 1899 estalló la guerra de los Boers en el cono sur africano, y Baden Powell se incorporó al conflicto a instancias de sus superiores, asumiendo el mando en la plaza de Mafeking. Se trataba de un pequeño reducto de colonos y nativos, defendido por una escasa guarnición de apenas 1.000 soldados y asediado por más de 9.000 enemigos, ante los cuales el por entonces teniente coronel puso en práctica todos los conocimientos adquiridos en su larga peripecia como explorador.

Durante meses, los británicos sostuvieron con éxito la defensa del enclave hasta que, el 16 de mayo de 1900, los Boers se retiraron. Dicho suceso catapultó la fama de Baden Powell, quien recibió un telegrama de la reina Victoria en el que se le ascendía a general.

Hasta que finalizó el conflicto, el flamante general se dedicó a organizar los cuerpos de la policía sudafricana y, una vez en Inglaterra, comprobó con agrado cómo Ayudas al escultismo, un manual escrito por él para mejorar la eficacia de los exploradores militares, había cautivado el corazón de los jóvenes británicos y de muchos docentes que lo incluían en sus temarios escolares.

La noticia animó al veterano oficial y, con la idea de trasladar sus experiencias a la práctica cotidiana, trabó algunas conversaciones con el editor Arthur Pearson. Éste comenzó a publicar en entregas quincenales el libro del que tanto se hablaba.

Finalmente, la célebre acampada en la isla de Brownsea, ocurrida en el verano de 1907, dio origen al movimiento «scout», con un orgulloso Baden Powell convertido en líder de un número cada vez más creciente de entusiastas adolescentes dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos al servicio de los demás.

En octubre de 1912, el amor llamó a su corazón maduro y se casó con Olave St. Clair Soames, con la que tuvo sus tres hijos. Durante la I Guerra Mundial más de 150.000 chicas y chicos británicos se alistaron en los scout para custodiar los lugares estratégicos de Gran Bretaña. Desde entonces, la flor de lis, su emblema más significativo, se constituyó en paradigma de aquel sentimiento desprovisto de prejuicios raciales, sociales o religiosos.

Durante los siguientes años la organización scout se extendió por decenas de países, siempre bajo la atenta mirada de su fundador, quien asistió ilusionado a la primera reunión internacional (llamada Jamboree) de muchachos exploradores, en la que Baden Powell fue nombrado por aclamación popular jefe scout mundial.

Falleció en Kenia el 8 de enero de 1941, dejando un legado que las sucesivas generaciones supieron aprovechar. En la actualidad, casi 30 millones de jóvenes mantienen vivo el espíritu del escultismo. Más de 30.000 de ellos son españoles.

Published in: on enero 23, 2016 at 8:01 pm  Dejar un comentario  
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